Kykeon, la clave de los misterios de Eleusis
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El kykeon, clave de los misterios.
Durante casi dos mil años, este culto fue el más importante del mundo antiguo, en el que fueron iniciados miles y miles. Y sin embargo, apenas se sabe nada de lo que acontecía durante los ritos. Misterios en el sentido griego del término Mystes, es decir, mantener la boca cerrada. La sentencia por quebrar esta regla era muerte.
Durante el siglo V a.E.C. el sofista Diágoras de Melos fue acusado de impiedad por criticar los misterios, y tuvo que abandonar la polis. Muy poca información nos ha llegado, y sin embargo todo se puede reducir a una cuestión más bien simple. La clave de Eleusis se encuentra en el kykeon, la bebida que tomaban los iniciados durante los misterios, para romper el ayuno. Esta bebida estaba compuesta, según diferentes recetas, de agua, un cereal como cebada, trigo o centeno, y hierbas, que podrían ser aromáticas o de otra naturaleza. La hipótesis original de la LSA fue expuesta en The road to Eleusis, del etnomicólogo y antropólogo Robert Gordon Wasson, el químico Albert Hoffmann y el helenista Carl A.P. Ruck. En la obra, se especula que el cereal utilizado en la preparación del Kykeon estaba contaminado por el hongo Claviceps Purpurea, parásito de gran cantidad de especies de cereal, así como algunas hierbas. Este hongo, también conocido como Ergot o Cornezuelo, contiene un 2% de su masa seca del alcaloide conocido como LSA, (amida del ácido d-lisérgico), un potente enteógeno y psicodélico, presente también en otras especies de hongos de la familia Claviceps (diseminados prácticamente por todo el globo, excepto zonas polares o desérticas) y en numerosas especies vegetales, como Ipomaea Violacea, Rivea Corymbosa, Turbina Corimbosa o Argireya Nervosa.
La LSA, precursora de la archiconocida LSD, tiene unos efectos similares a esta, pero no tan potentes, y quizá más turbios en cuanto a comprensión de lo que ha pasado; produce midriasis y sinestesia, así como fosfenos. Tiene efectos entegénicos y psiquedélicos, palabras que definen bien al LSA Existen otras hipótesis respecto al componente psicoactivo del kykeon, pero todas implican un componente psiquedélico (fenetilaminas y triptaminas). El farmacólogo y químico ruso-estadounidense Alexander Shulgin y su esposa, la psicóloga Ann Shulgin, en sus famosas obras Tihkal y Pihkal, sostienen que pudo ser la ergonovina, otra sustancia presente en el cornezuelo, la que provocaba esas experiencias, en conjunción con la LSA, o quizá en solitario.
El matrimonio Shulgin analiza la cuestión más en detalle en su última obra: A new vocabulary. Entheogens and the future of religión. El filósofo y etnobotánico Terence McKenna propuso una teoría alternativa a la del LSA, especulando que la experiencia psiquedélica eleusina pudo deberse al hongo Amanita Muscaria (2) (de la que hablaré más extensamente en la segunda parte de esta monografía) ; o quizá a alguna variedad de hongo Psylocibe, conocidos en el antiguo Egipto (hipótesis sostenida también por el antropólogo italiano Giorgio Samorini (3)). Esta familia de hongos contiene psilocibina y psilocina, ambos psiquedélicos.que intervienen en el sistema serotoninérgico del cerebro. Una última hipótesis acerca del Kykeon, lanzada por el bioquímico Jonathan Ott, apunta a que pudo tratarse de anahuasca (neologismo inventado por Ott para referirse a los análogos de la ayahuasca (4), es decir, a preparados que contengan dimetil-triptamina-DMT- y un inhibidor de la monoamino-oxidasa -IMAO) fabricada a partir de las plantas locales Ruda Siria (Peganum Harmala) como fuente de harmalina -IMAO- y alguna especie de acacia (todas las acacias contienen DMT en varias de sus formas químicas, principalmente N,N,DMT y 5-MeO-DMT).
La anahuasca funciona como psiquedélico, con un rasgo distintivo “sagrado”, por así decirlo, provocando experiencias religiosas en personas de culturas muy diversas, adaptadas a las creencias personales. Una curiosa hipótesis complementaria de Wasson y Hoffmann afirma que Sócrates fue en realidad condenado por los atenienses por revelar información acerca de lo ocurrido en el Telesterion.(5) Espigas de centeno infestadas de cornezuelo, Claviceps Purpurea
Conclusiones
La experiencia con psiquedélicos se ajusta claramente a lo que pudo suceder en el Telesterion del templo de Eleusis: reordenamiento de los valores, descubrimiento de la finitud de la vida y la infinitud del alma, analogía entre el uno y el todo, dicotomía entre el ser y el no-ser, concordancia entre principio y final, entre vida y muerte, creación de divinidades para explicar lo que no puede ser explicado sin palabras que hagan referencia específica a ello, e incluso el concepto del mundo de las ideas, donde las palabras se muestran como burdos intermediarios entre éste y el mundo cotidiano. Incluso se elevaban previamente himnos a Mnemosine, diosa de la memoria (y hermana de Lethe, el olvido), para permitir recordar lo sucedido durante el rito más tarde (6).
Una experiencia de esta índole, en personas sin ninguna experiencia previa en el uso de este tipo de sustancias (es más, sin siquiera conocimiento de la existencia de este tipo de sustancias), tras días de ayuno, en la oscuridad y guiado por uno o varios sacerdotes que ofrecen respuesta (teológica, por supuesto) a todos los interrogantes planteados, es capaz de marcar de por vida a alguien, de hacerle creer que las distorsiones producidas en los sentidos y en la mente por la LSA eran realmente manifestaciones del poder divino. Además los misterios nacieron en la misma civilización que la mayoría de las divinidades griegas, que más tarde adaptarían los romanos. Las descripciones de las fuentes clásicas acerca de los misterios eleusinos realmente concuerdan con los efectos producidos por estas sutancias, particularmente la LSA o la anahuasca, capaces de provocar una experiencia sobrecogedora de contacto con un poder superior, una fuerza ordenadora del cosmos que todo lo ve y todo lo sabe, sobre todo entre gentes comunes, o proporcionar a personas más instruidas una visión nueva desde la que contemplar la realidad, mostrando un mundo espiritual, formado por conceptos, un mundo teleológico que puede llegar a ser comprendido por la razón, aún con sus limitaciones. Ya que desde los tiempos de la civilización micénica unos pocos, y desde mediados del siglo VI a.E.C. gran cantidad de griegos se iniciaron en los misterios de Eleusis, y más adelante muchos romanos (incluso la mayoría de los emperadores) continuaron con la tradición, la LSA podría estar en las raíces de la religión y la cultura occidentales.
(2) -McKenna, Terence. El manjar de los dioses. La búsqueda del árbol de la ciencia. 1992
(3) Samorini, Giorgio. Los alucinógenos en el mito. La Liebre de Marzo, Barcelona, 2001
(4) Ott, Jonathan. Análogos de la ayahuasca. La Liebre de Marzo, Barcelona, 2006
(5) Hoffmann, Albert; Wasson, R.Gordon y Ruck, Carl A.P. El camino a Eleusis. La Liebre de Marzo, Barcelona, 1993
(6) Hoffmann, Albert; Wasson, R.Gordon y Ruck, Carl A.P. El camino a Eleusis. La Liebre de Marzo, Barcelona, 1993
Fuente: Yibrail 2009


