La renovación del yo (Muerte y renacimiento)

VERSIÓN EN PDF PARA IMPRIMIR: Post2PDF

(Tiempo estimado de lectura: 3 minutos)

El concepto de renovación está presente en todas las Tradiciones que hablan de espiritualidad. Renovarse (hacerse nuevo), volver a ser uno-mismo, o acercarse a ello, soltar las cargas que vamos arrastrando, son los propósitos del Temazcal y de toda práctica espiritual.

Morir para renacer; soltar es morir de alguna forma, en mayor o menos grado, de forma más o menos intensa, más o menos profunda. Más profunda será esa “pequeña muerte” (vamos a ver que se trata de la muerte del ego, o de la disolución del Carácter), más profunda será la renovación, y la apertura de consciencia que resultará de ello, así como los cambios internos que el sujeto experimentará en su vida.

Para cambiar, evolucionar, tiene que irse lo Viejo, y dejar lugar a lo Nuevo.

Estos trabajos requieren una implicación completa, no se orientan hacia el intelecto. Facilitan la toma de contacto con las múltiples facetas que componen a cada uno, a reconocerlas e integrarlas dentro de un YO unificado (defino el YO como antitético al EGO. El Yo es la parte viva, se desarrolla desde necesidades naturales, realiza su potencial, sabe vivir el dolor y la alegría. El Ego es un conjunto de mecanismos de protección, destinados a evitar el dolor. Se manifiesta en rasgos y tendencias masoquistas, narcisistas, compulsivos, histéricos, depresivos… El carácter busca compensaciones, afectivas, sexuales. Mientras llega a compensar sus carencias (que nunca serán satisfechas), es capaz de funcionar dentro de una cierta normalidad. Pero si entra en crisis (por una ruptura o pérdida afectiva, enfermedad, situación de paro y de vacío interno…), su estructura se puede desmoronar completamente. Es el motivo por el cual el Carácter huye del conflicto, porque a un nivel más profundo de su propia realidad, vive una permanente situación de conflicto, que necesita y debe olvidar.

De la misma forma, una poderosa experiencia de apertura de consciencia puede también desestabilizar al sujeto con carácter débil.

La experiencia de un estado modificado de consciencia (EMC) disuelve momentáneamente los límites personales, así como el sistema de defensa psíquico. Se abre la puerta del Inconsciente (la mítica caja de Pandora), y pueden irrumpir conflictos emocionales latentes. Es la experiencia del “mal viaje”. No tiene porque suceder, pero siempre es prudente poder contar con un guía experimentado a la hora de adentrarse en la inmensidad de la Mente.

Esta ilustración proviene del simbolismo alquímico,representa un alquimista que penetra en la otra realidad y descubre “la arquitectura divina”, o plano causal.

Las múltiples facetas de personalidad que nos componen, al ser reconocidas (experimentadas, no solamente percibidas intelectualmente), se van integrando al resto de la personalidad, van dejando de tener importancia en el sentido de dejar de fomentar patrones de conducta determinados. Esta integración permite una reunificación de los distintos aspectos de la persona, borra la impronta de la historia personal, disuelve la influencia de los acontecimientos del pasado. Es un trabajo largo, exigente, arduo, de mucha constancia, es un camino hacia el Sí-mismo.

.

Vincent Giambra

http://www.trabajosdeconciencia.com

Difúndelo en tu red social:
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • del.icio.us
  • BarraPunto
  • Bitacoras.com
  • Yahoo! Bookmarks
  • Add to favorites

Leave a Reply